domingo, 3 de mayo de 2009

LA CRISIS DE LOS AÑOS 30 Y SU SALIDA

Cuando parecía que los problemas de reconstrucción económica posteriores a la Primera Guerra Mundial estaban resueltos, la economía mundial entró en una etapa de profunda depresión. Los orígenes de la depresión de los años 30 y las razones de su gravedad se deben buscar en la evolución de la economía estadounidense.
Tras la guerra, el aumento de la productividad a causa de las mejoras en los procesos productivos permitió un fuerte crecimiento de la producción y de la demanda de productos de consumo duradero. Otro sector que crecía muy rápidamente era la construcción. La disponibilidad de tales innovaciones generaron los felices años veinte. A pesar de las elevadas tasas de crecimiento, también presentaba varios problemas. La agricultura americana tenía problemas estructurales en dos sectores: en las pequeñas explotaciones productoras e trigo y en el cultivo de algodón. Los productores de trigo tuvieron que hacer frente a la caída del consumo interior y a la competencia internacional al mismo tiempo. La situación era peor en el sur, en las zonas de monocultivo del algodón, sobre todo para los agricultores negros, que trabajaban explotaciones pequeñas y con técnicas atrasadas, que resultaba poco competitiva con las grandes explotaciones. Los principales problemas estaban provocados por el desfase entre la oferta y la demanda. Al final de la guerra, la producción continuaba creciendo mientras que los precios descendían rápidamente. El cambio tecnológico hizo el aumento de la productividad que tenía un reflejo sobre escaso aumento de los salarios, además se produjo un exceso relativo de la capitalización en muchos sectores industriales, el más afectado era el de consumo duradero, hecho que la mayoría de los empresarios paralizaron las inversiones.
el exceso de capital disponible es la base de la especulación bursátil que provocó el crac de la bolsa de Nueva York. Los intereses de los bonos de guerra era relativamente elevados y se convirtieron en una inversión segura. Ello afectó a la libra tras su retorno al patrón oro, de modo que el gobiernos británico solicitó al gobierno de EE.UU. que aumentase la cotización para que el interés real bajara. Y el gobierno de EE.UU comenzó a comprarlos en la bolsa, que añadió una cantidad importante de dinero a ls circulación monetaria y que gran parte de este dinero se destinó a la compra de otros activos bursátiles, reforzando las tendencias especulativas. A la difusión de los beneficios que se obtenían en la bolsa, se sumaron las declaraciones optimistas de políticos y de grandes empresarios, también la actuación de la banca que aconsejaron a sus clientes la inversión en la bolsa, muchos pequeños ahorros se invertían a través de las sociedades de cartera. El factor más importante de especulación fue la costumbre de invertir a crédito.
La depresión se originó en EE.UU. y desde aquí se difundió al rsto del mundo. La contracción de la economía estadounidense fue la causa principal de la depresión, el primer síntome de recesión fue la caída de la producción industrial, la caída de la bolsa, el crac fue el indicador del cambio de tendencia, que agravó la depresión y la difundió al resto del mundo. La contracción de la actividad económica en EE.UU. se agravó como consecuencia de la inedecuación de las medidad de política económica y monetaria. En la economía mundial, se produjo la contracción de crédito e inversiones, un pánico financiero europeo a partir de 1931, también disminuyó la producción y el comercio mundial. A pesar de eso, se originó un impacto de la caída de precios y la contracción de de importaciones, además, un colapso del mercado internacional de capitales.
Las políticas de lucha contra la crisis se plantearon por tres vías: tradicionales, monetaristas y keynesianas.
En definitiva, en cuando la economía mundial entró en una etapa de depresión, lo que se puede confirma es que se originó en EE.UU, pero cuyas causas aún se discuten hoy en día. La Gran Depresión fue una profunda recesión económica mundial que empezó a principios de 1929 y terminó en diferentes momentos de los años 30 o principios de los 40, según el país. Fue la mayor y más importante depresión económica de la historia moderna, y se utiliza en el siglo 21 como punto de referencia sobre lo que podría ser una futura caída de la economía mundial. El fin de la depresión en los Estados Unidos se asocia con la aparición de la economía de guerra durante la Segunda Guerra Mundial, que empezó a funcionar en 1939. Y que tuvo efectos devastadores tanto en los países desarrollados como en desarrollo. Al terminarla, la mayoría de los países establecieron programas de ayuda y sufrieron algún tipo de agitación política, impulsándolos hacia extremismos de izquierda o derecha.